La inteligencia artificial en Chile está reconfigurando la sociedad y el mundo del trabajo a una velocidad inédita: automatiza tareas, impulsa la productividad, transforma la relación con la información y redefine la creación de servicios, la toma de decisiones y la competencia en los mercados.
No obstante, a pesar de este avance tecnológico, numerosas organizaciones siguen adoptándola de manera parcial y reactiva, mediante esfuerzos aislados, falta de criterios comunes, débil gobernanza y diferencias de capacidades entre equipos; el resultado es un rezago que no responde a la carencia de tecnología disponible, sino por la falta de adopción ordenada, formación práctica y marcos institucionales, que permitan integrar la IA de manera segura, consistente y útil en el trabajo cotidiano de los empleados.
El Instituto Superior Europeo de Economía y Negocios (ISEEN) ha puesto en marcha una iniciativa pionera de formación corporativa en competencias de Inteligencia Artificial (IA) dirigida a empleados,a través de un modelo integral orientado a resultados y diseñado para una adopción real, ética y medible dentro de las organizaciones.
La iniciativa se desarrolla apoyada en la experiencia tecnológica de Centria Group, que ha liderado durante años proyectos de implementación tecnológica en empresas de Europa y América, impulsando avances sostenibles en productividad, calidad y procesos de toma de decisiones apoyados en la IA.
En un escenario marcado por el rápido avance de la IA, las empresas se enfrentan al reto de incorporar nuevas herramientas manteniendo la seguridad, la gobernanza y la confianza, ISEEN plantea un enfoque que trasciende la capacitación tradicional.
Su modelo combina diseño curricular, estándares de evaluación y certificación, aprendizaje práctico basado en casos reales y mecanismos de acompañamiento, que permiten que la organización no solo “aprenda IA”, sino que desarrolle competencias internas, establezca buenas prácticas y consolide una cultura de uso responsable.
“Las organizaciones no necesitan únicamente entrenamiento en herramientas; necesitan capacidades instaladas que se sostengan con el tiempo. Nuestro enfoque está diseñado para que la IA se incorpore al trabajo cotidiano con criterio, con gobernanza y con resultados verificables. Por eso integramos un marco académico riguroso con una metodología aplicada y un sistema de medición de impacto”, señaló Néstor Romero, director académico de ISEEN.
Un enfoque corporativo que convierte el conocimiento en operación en Chile
La formación en IA dentro de las organizaciones ha evolucionado de una innovación emergente a una prioridad estratégica.
Sin embargo, muchas iniciativas fracasan por causas recurrentes: falta de claridad estratégica, ausencia de criterios comunes, brechas de competencias por roles, implementación desconectada del día a día y una adopción que depende de esfuerzos individuales en lugar de procesos institucionalizados.
Ante este escenario, ISEEN estructuró una propuesta que parte de una premisa central: la IA debe integrarse como capacidad organizacional, no como experimento aislado.
La iniciativa se estructura en torno a tres resultados fundamentales:
- Desarrollar un marco común de lenguaje y competencias en IA a nivel organizacional.
- Traducir el aprendizaje en casos de uso aplicables a procesos y unidades específicas.
- Establecer un modelo de adopción responsable con indicadores, criterios definidos y sostenibilidad en el tiempo.
Este planteamiento reconoce que la IA, por sí sola, no resuelve problemas, sino que el valor surge de la combinación de criterio humano, calidad de datos, procesos bien definidos y una gestión del cambio que habilite nuevos hábitos de trabajo.
Por esta razón, el programa se estructura como un recorrido por etapas, que evoluciona desde los conceptos básicos hasta la aplicación y el escalamiento, con entregables concretos que permanecen dentro de la organización.


